La Grand Place de Bruselas no tiene comparación. Y encontrar un hotel allí mismo, fue fantástico. Los edificios que circundan la plaza son muy antiguos y el Hotel St. Michel está en uno de ellos. A pesar de su antigüedad, cuenta con un pequeño ascensor que es de gran ayuda para subir el equipaje. El baño es amplio. Lo mejor...
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- Saint Michel Hotel
