Fuimos el último fin de semana de marzo con dos hijos adolescentes. Reservamos este hotel por los comentarios de otros viajeros y, aunque al principio dudábamos por ser un lugar principalmente para gente joven, la verdad es que fue un acierto total. Nada más llegar nos atendió un chico encantador, Jörgen (Jorge), que nos explicó donde podíamos dejar el coche...
Más
