Helen, la dueña es un amor. Realmente tienen un servicio destacable. El desayuno es muy bueno y si queres te lo sirven en la terraza desde donde tenes una vista increible.
Las habitaciones son comodas, cuentan con aire, frigobar y caja de seguridad.
La unica contra es la distancia del centro, son unas 10 cuadras pero se puede caminar tranquilo...
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