Desde luego al hotel le sobran estrellas. Es un hotel modesto. Nuestra habitación era pequeña, fea y lo peor, olía a cañería. Todo esto ya nos lo esperábamos porque habíamos leído las críticas. Nuestra sorpresa llegó cuando el sábado por la noche organizaron una fiesta privada hasta las dos de la mañana. En nuestra habitación se oía muchísimo la música,...
Más
- Ascot Hotel Copenhagen
