Hotel asequible, habitaciones espaciosas, muy cómodas, tranquilas (tened en cuenta que fuimos fuera de la plena temporada de verano). El propietario ha dado la vuelta al mundo, tiene varios negocios hoteleros en Lipari y otras islas, pero no se le caen los anillos por coger el coche y llevar a sus clientes al puerto para tomar el ferry.
