Villa Sara era una forma maravillosa de terminar un crucero. Los propietarios fueron muy acogedores y nos hizo sentir "en casa". El pequeño perro mono, Bianca, y venían se quedó con nosotros bajo el Pavillion y por la piscina. Un ambiente muy relajante. Villa Sara es de fuera en el país pero es un "paseable" ir andando hasta la ciudad...
Más
- Sara Hotel Mestre
