Nos habíamos quedado sin hotel en Ragusa, debido al cierre del que habíamos reservado (nadie nos avisó). Afortunadamente, nos condujeron hasta el hotel Montreal. En pleno mes de agosto, se agradece disponer de un hotel con todas las comodidades y aparcamiento gratuito (realmente práctico). Las habitaciones, con aire acondicionado, son realmente cómodas. El servicio fue siempre muy atento, durante y...
Más
