El hotel conoció mejores tiempos y resulta bastante decadente pero conserva encanto. Dispone de un amplio aparcamiento gratuito ( no vigilado aclaran ellos ) y se encuentra situado entre la calle principal y la playa por lo que el ruido del tráfico no se nota demasiado.
Sofás desgastados y bañera antigua y altísima, no apta para personas muy mayores o...
Más
