regresar este año en el hotel Rebekka y nos encantó! Las habitaciones son muy espaciosas y cómodas, una hermosa ubicación en el borde de una gran pradera, fácil de caminar hasta el pueblo. Lo mejor de todo es el servicio, nada es demasiado, los propietarios y el personal son fenomenales. Volveremos el año que viene!! ¡Gracias!
