Es un clásico hotel rústico en Deidesheim, las habitaciones son espaciosas y cómodas, pero las almohadas demasiado suaves. Las llaves de las puertas tienen un sistema electronico pesimo casi nunca podiamos abrir la puerta a la primera vez... pero en general el servicio muy bueno y todos muy amables.
- Deidesheimer Hof Deidesheim
