Solo tengo buenas palabras tanto del lugar como de su dueña. Situado en una urbanización residencial con el mar como fondo, muy tranquila y cercana a Dublín. La residencia es impecable y el trato exquisito, Anne destaca por su amabilidad y hospitalidad. El sitio, además está muy bien comunicado gracias a distintas líneas de autobuses. Espero volver pronto.
