Nos alojamos una noche en Ballyvaughan en nuestro camino de vuelta de Doolin', nos recibieron cordialmente. La habitación era amplia y con mucha luz. Los pasillos están llenos carteles curiosos de teatro y festivales (entre otros detalles). Todo muy cuidado y limpio. El desayuno fue perfecto y completo. Totalmente recomendable.
