El lugar es céntrico, y admirablemente bien conservado y restaurado. Se han dedicado mucho en los detalles y en la confortabilidad. La habitación es inpecable. Gracias Buri y Nesti por tan gratos momentos con la música de aquella y esos riquisimos cuba libres. Gracias por hacernos sentir como uno más del barrio. Gracias por hacer recordar a Trinidad con añoranza.
