Precioso lodge de cabañitas individuales,bien decoradas,limpias,comodas tras un largo y frío viaje a Lesotho.Gente amable,pavos reales para fotografiar,caballos para montar y hacer excursiones para ver las pinturas rupestres.Local con chimenea muy confortable y acogedora para contar las historias del dia.Lo recomiendo,pues es diferente.
