Luego de viajar algunos días por la ruidosa y excéntrica India llegar a Pabu Ki Danhi es como entrar en la paraíso. El silencio y el paisaje imponente del desierto de Thar relajan los sentidos.
Nos reciben un chai caliente y los niños con sus amplias sonrisas.
Las pequeñas cabañas donde nos alojamos son muy cómodas y nos aíslan bien...
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