Nos visitó Moscú a finales de noviembre y decidimos quedarnos en Royal-Zenith-II. Llegamos bastante tarde por la noche y después de cenar y breve paseo por el territorio nos fuimos a dormir. A mi mente la habitación era un poco pequeña pero cómoda, quizás parece tan debido a la cama, que era muy grande. El baño es realmente genial, luminoso...
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