Nos tocó una cabañita algo chica para mi gusto, todo muy comprimido. Estaba fresco y no daba para la pileta exterior, pero la climatizada, estaba llena de chicos. Nos duelen los oídos todavía. El desayuno normal, la atención algo despersonalizada, pero nos van a quedar gratos recuerdos por nosotros mismos. Ahhh, el servicio de masajes tuvo que venir a la...
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