La sensación al llegar al Haras San José fue, al menos, extraña.
La impresión que nos causó fue la de estar abandonado.
No esperaban nuestra llegada. Durante los días anteriores a nuestro arribo, nos comunicamos con un contacto, que al parecer, era un socio anterior y cuando llegamos el administrador no sabía de nuestra reserva.
Asimismo no tuvimos inconvenientes en...
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