Tuvimos una maravillosa, cálida experiencia en el paraíso de Hahn. Melody es una anfitriona encantadora. El desayuno era delicioso. Nuestros perros recibieron y ella incluso vimos ellos así que pudimos disfrutar de las aguas termales. Nuestra habitación era cómoda y tenía una espectacular vista montaña y corriente. Vivimos 3 horas y sin duda tenemos pensado volver!
