Un refugio perfecto y en una buena ubicación, alojamiento excelente, el desayuno en la terraza maravillosa, con impresionantes vistas, habitaciones muy cómodas y decoradas con buen gusto. Erik y Ritje fueron los anfitriones perfectos, no podría haber deseado un lugar mejor para alojarse. gracias por hacer que nuestra estancia fuera un placer.
