Acabo de regresar de una estancia agradable en este hotel. Es una antigua casa (1855) que ha sido parcialmente renovado. Las habitaciones son muy grandes y espaciosas, pero lo que realmente hace que la estancia sea especial es la cocina de la dueña Peggy. No sólo el desayuno maravilloso había delicias esperándonos cada noche. La casa todavía necesita trabajar fuera,...
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