Estuvimos en octubre y quedamos encantados, con la acogida de Mario, con los esplendidísimos desayunos de Antonella y con la amabilidad de los dos.
Sólo tenemos cosas buenas que decir de ellos.
La casa es maravillosa y muy tranquila, da ganas de quedarse una larga temporada.
Además, está estratégicamente situado para visitar Segesta, Trápani (a sólo 5 minutos en coche),...
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