Trás un maravilloso viaje a través de la montaña y plantaciones de té y cardamono, llegamos a Casa del Fauno. Estábamos en la casa principal. Nos montaron la comida/ cena en la terraza, con unas vistas impresionantes, un momento espectacular. La casa sólo tiene 3 habitaciones por lo que parece que estás en casa. El personal muy amable y sobretodo,...
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