El restaurante no está lejos del centro, a unos 15 minutos andando, pero hay que tomar un elevador en la calle y después subir otra calle muy empinada y algo solitaria. Parece indispensable regresar al hotel en taxi. La comida es muy buena y el servicio no se queda atrás. La atmósfera es medianamente elegante, aunque no pasa por restaurante...
Más
