hemos cenado en el Hoyo en la pared restaurante dos veces en los últimos seis meses. En la primera ocasión, fuimos un par (en septiembre) y disfrutamos de una comida tranquila. Había hierbas que crecen en el alféizar de la ventana. La comida era fresca, original y llena de sabor.
La segunda vez, fuimos como parte de una oficina fiesta...
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