Es un restaurante para una ocasión especial, pocas mesas, sólo con reserva (te hacen un cargo en la tarjeta al hacerlo), de carta única (sólo hay un menú, unos 100€/pax) en plan degustación, todo EXQUISITO. Servicio muy atento. Extrañamente situado en un sitio un barrio poco cutre, pero merece la pena. Eso sí, es un pelín caro.
