Céntrico salón de té a la moda burguesa. El lugar tiene mucho encanto, su terraza, el saloncito, el primer piso, decoración un poco demodée, pero que merece la pena visitar.
Buena carta de tés, buen cafe y enorme jarra de chocolate (te salen dos tazas bien hermosas), las pastes y pastelitos son riquísimos. Eso sí, hay que preparar la cartera,...
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