Sitio acogedor y singular. Pequeño, tanto que es preferible hacer reserva con antelación. La dueña, un poco rara, desciende de antiguos prusianos, y el restaurante trata de rememorar platos de la abuela, típicos de la zona y época. Esto sin duda le da un plus, pero... puestos a comer el resultado no es tan convincente. Ya no por los sabores,...
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