No puedo decir otra cosa, que es de obligada visita. Es caro, pero vale la pena solo por el filete empanado con unos estupendos Nüdeli, que preparan delante de ti, con una maestría increible. Es el plato más solicitado por los clientes. De postre la mousse de chocolate, con una receta antiquísima, y servida al estilo típico suizo. Las crépes...
Más
