El paseo marítimo de Lárnaca es una sucesión de hoteles y restaurantes turísticos, sin ningún interés y con mucho ruido.
Pero a pocos metros, encontramos este restaurante con estilo, comida bien elaborada, carta amplísima de vinos y cervezas, con música de jazz muy acorde con el nombre y la decoración del restaurante. La dueña nos atendió y recomendó muy bien....
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