Llegamos sin reserva y nos ofrecieron una mesa compartida para tomar una copa y esperar. Proponen que uno comparta varios platos pequeños antes del principal. La estrella del menú es la paleta de cordero, la cual adoban y cocinan por varias horas. Cuando preguntamos como lo hacían, nos presentaron el libro del establecimiento con magníficas ilustraciones, detalles e historias de...
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