Nuestra última noche en Ciudad del Cabo nos fuimos a cenar a Paranga. Nos había hecho la reserva un colega de mi novio que vive allí, y la verdad es que el sitio no nos defraudó para nada.
Teníamos una mesa muy buena, la verdad, con vistas al mar. La iluminación del local es muy buena y la decoración está...
Más
