La mole antonelliana dejará sin palabras a quien la visite, es un monumento realmente imponente por sus dimensiones, además de ser el icono de la ciudad de Turín. Por las noches está iluminada y se ve desde todo el centro de la ciudad, convirtiéndose en una especie de torre…
es una visita imprescindible pero si es un fin de semana siempre hay cola para entrar, es fundamental sacar la entrada anticipada por internet, la visita se puede combinar con el museo del Cine que se encuentra en el interior de la Mole
Se ve desde cualquier parte de Turín, preciosa construcción, como todo lo que ves en esa bonita ciudad.
Espectacular museo, muy agradable de ver. Merece la pena dedicarle toda una mañana. Totalmente recomendable
Visita obligada. Muy divertido e interesante. Es genial! No nos lo esperábamos. Hay que dedicarle un rato. La subida en el ascensor es otro espectáculo, pero hay que esperar a tu turno. Hay que ir sin prisas y con tiempo