La plaza en si no tiene ningún misterio i hasta podria decir que ningún encanto especial, pero de día es pintoresca y desde allí se puede coger el tranvía 28. De noche no es recomendable pasear, hay mucha grnte bebida por la plaza y mucha gente durmiendo.
Me resultó un poco caótica, céntrica, al lado del barrio de Mourería, que si bien es singular no me pareció recomendable. Cerca el centro de Lisboa.
Tiene chiringuitos en la plaza, la salida del travia 28, fuentes, la iglesia. La mejor forma de verla es de noche desde la terraza de Topo, restaurante y local de copas en la 6 planta del centro comercial, arriba a la izquierda de la plaza.
Amplia plaza sin demasiado interés. La plaza es bonita, tiene una iglesia, la para del tranvía 28, el de los turistas para subir al Castillo y poco más, solo de paso.
Es una plaza normal de la que yo no pasaria por la noche. No hay mucho más que decir. De ella sale el famoso Tram28, y mucho pintilla en los alrededores