Es un hotel cómodo para estar en familia, la vida del mismo sucede en la piscina, que es grande y de agua templada, pero para quienes buscan disfrutar del mar, con niños no se puede, ya que es bastante peligroso, con olas muy grandes. La playa está bastante sucia con plásticos, microplásticos, y actualmente algo de petróleo, es una pena que no le dediquen tiempo a la limpieza y que es una área de Protección Permanente. El tema de los autos buggies es un problema ya que pasan a toda velocidad por la playa por lo que no es seguro cuando estás con niños. Hay bastante que mejorar: empezaría eliminando los vasos y platos plásticos de un solo uso, terminan tirados en el parque del hotel, el viento los vuela, quedan tirados en la playa y el mar lo cual es bastante desagradable y aumenta la contaminación. Muy poca consciencia ecológica. Una pena.-…
Cumbuco es un lugar con el encanto demostrado a lo largo de su extensa costa de frente mismo al océano. Un sitio poco conocido, por ahora poco difundido, aproximadamente entre 25 a 30 kilómetros de la ciudad de Fortaleza, municipio de Caucaia en el estado de Ceará. Y allí, estirando sus brazos a la playa, casi resguardándose del implacable viento, por momentos intenso, y brillando junto al desafiante sol, allá en el norte, nos encontramos con “Vila Galé” Cumbuco, un hotel de categoría cinco estrellas que late con energía renovable y que ofrece una opción de confort, entretenimientos variados, gastronomía y todo lo necesario para pasar unos excelentes días disfrutando de las instalaciones, lejos de la rutina y las obligaciones. Una amplia área bien administrada que cuenta con canchas de tenis, cancha de fútbol, gimnasio, un parque enorme bien estructurado, seguridad permanente, salón de eventos, un pequeño pero muy aprovechado salón de teatro, salón para bailes, un escenario exterior donde se presentan espectáculos múltiples, un sitio dedicado a los niños y diferentes restaurantes. Posee también una piscina espectacular pensada para diversas actividades y con espacio suficiente como para que nadie tenga inconvenientes, además de un lugar dónde complacerse con distintos tragos, pero que a su vez cumple la función de darle al huésped el indispensable requisito del esparcimiento en el agua, ya que a veces es complicado, debido al viento, acudir a la playa. La piscina entonces se constituye en un buen argumento para divertirse. Las habitaciones son considerablemente cómodas, acordes al nivel que tiene “Vila Galé”. Se cuidan todos los detalles y en el placar podrán disponer hasta un paraguas en caso de ser preciso. Pero cuando alguien se hospeda en un hotel con tanta jerarquía, también espera recibir el apoyo de una infraestructura humana que acompañe todo lo que otorgan esas instalaciones. “Vila Galé” no descuida este importante aspecto y para ello cuenta con un selecto grupo de personas. No se puede ser injusto en estos casos y destacar a alguien en particular, pero los ejemplos son heterogéneos. Desde quienes nos reciben y muestran la primera impresión (ejemplo Diana, que se esfuerza por entender y dialogar en español), aquellos que se dedican a las actividades de piscina, verdaderamente unos genios que hacen lo imposible para hacer participar a los huéspedes con propuestas bien ideadas (un recuerdo a Lili, Pipoca, Kiq, Panqueca, Day) pasando por los que realizan el mantenimiento del extenso parque, las que cuidan el impecable estado de las habitaciones, los que atienden a los niños o, por supuesto, aquellos que se dedican a todo lo referente a las exigencias de la comida (un recuerdo a Marcos por ejemplo). Insisto, es una pena no poder nombrarlos a todos, pero el mensaje sería demasiado extenso. Un personal eficiente y esmerado, bien supervisado para que nada quede librado a la suerte. Si a eso le agregamos el entorno natural, todo se conjuga para que los días pasen sin darnos cuenta. Siempre lo peor de un viaje es el retorno y cuánto más si somos bien atendidos. En “Vila Galé” el propósito es claro, lograr que quienes lo visitan, vuelvan en otra oportunidad. ¿Acaso hay alguien que rechace las buenas propuestas? ¿Existe alguien que se resista a la tentación de pasar unas jornadas de descanso inolvidables? Personalmente, lo dudo. Claro, generalmente hay alguien que haya sabido ingeniarse para descubrir lo negativo, pero nuestra experiencia no nos permite sumarnos a ese pequeño grupo. Todo es respetable y cada uno vive los momentos a su manera, pero por algo “Vila Galé” tiene la consideración que tiene entre los que lo visitamos y le damos una muy bien ganada calificación. Cuando volvemos de un viaje como éste, normalmente tenemos un desubicado color bronceado para latitudes como en la que se encuentra Uruguay, aún con persistencia de tiempo inestable y fresco, pero realmente también nos traemos el recuerdo de una muy feliz estadía… Y tal vez nos inclinemos a darnos el gusto de regresar.…
Muy lindo el hotel, entretenida la animación en piscina y areas del hotel El paisaje nos gusto mucho, la playa, y salir a pasear en cuadrimoto o buggy a conocer los bellos paisajes, entre dunas, oasis, bosques, playas, una experiencia imperdible
Un All Inclusive muy recomendable, buen servicio limpieza comidas bebidas y actividades. Excelente pileta. Sow nocturnos. Gimnasio. Playa privada. Atencion las 24 horas. Comida variada y distintos restaurant donde cenar. Recomendable.
Muy buen Hotel all inclusive, faltarian algunos detalle, pero tuvimos muy buena estadia. Quizas mas empleados que hablen español. Muy variada la comida, sobretodo a la noche que todos los dias hay una especialidad.
"Lo ideal es optar por algún departamento alejado al área de la piscina, en especial para la gente que busca descanso "Leer la opinión completa
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