Ya que hago una kilometrada para visitar esta parte de Portugal no voy a quedarme encerrado en el hotel. Las instalaciones son adecuadas, el precio más que razonable (30 euros habitación individual con desayuno/noche), parking gratuito (la salida del garaje complicada), el bufet de desayuno sin lujos pero en general hay de todo para empezar bien el día. El hotel está muy bien situado, en pleno centro de la ciudad.
El hotel es muy justito, por lo que depende de lo que vayas buscando. Lo primero que te encuentras al llegar es que el parking tiene un acceso bastante malo, más aún al salir. Eso si, te avisan antes de meterlo, aunque teniendo en cuenta que aparcar por la zona es muy dificil, pues te animas a meterlo y que sea lo que dios quiera. La habitación es muy justita, una cama, dos mesitas y una tele pequeñita. La cama es muy muy incómoda y pequeña. El baño es pequeño, pero cumple su función. El desayuno solo merece la pena si está incuido en el precio, porque es bastante sencillo. El personal del hotel, agradable. En resumen, el hotel es regularcillo, y dependerá del precio y de lo que se vaya buscando
Fuimos con una caja de regalo Wonderbox, el hotel es excesivamente básico, y necesita algún arreglo. El pueblo es tranquilo lo cual permite cenar en algún bar cercano al hotel. El desayuno es muy justo. Tostadas, pastas, fruta y algún croissant. Eso si, si quieres visitar Braga, Guimaraes... esta situado a poco kilómetros. Pero la calidad precio nos parece un poco desproporcionada.
Hotel correcto. Sin pretensiones. Muy bien situado y sin ruidos nocturnos. Pasamos una noche durante el camino De Santiago . La habitación no es muy grande, pero para una sola persona es aceptable. El baño, demasiado justo en mi opinión, con un plato de ducha muy pequeño y unas cortinas que no cumplen con su función de modo que se inunda todo cuando te duchas. Se echa de menos una mampara.
Estoy muy decepcionado con las instalaciones pero todavía más con el servicio del personal del hotel. Me hospedé la noche del 17/3 al 18/3. Nada más llegar nos atiende un chico para hacer el checkin, trato distante y desganado sin tan siquiera un saludo o un trato mínimamente afable. Nos entrega las llaves de la habitación, la número 306. Al llegar a la habitación compruebo que es una cama de matrimonio extremadamente pequeña por lo que bajo a la recepción y aviso de que se han confundido con el tipo de habitación. El chico me dice de mala gana que la cama es de 140cms y que es lo que marca la normativa. Doy por hecho que quizás mi primera impresión fue errónea por lo que me voy otra vez a la habitación. Compruebo entre otras cosas que el baño es muy viejo y con una limpieza muy justita. Esa misma tarde me voy a mí coche y cojo un flexómetro para comprobar la medida de la cama porque mi pareja y yo no casi no cogemos en la cama.(ver fotos) El domingo 18/3 por la mañana vamos al desayuno, muy básico y de escasa calidad y variedad. Después del desayuno me vuelvo a la recepción y había una chica a la que le vuelvo a decir que el tamaño de la cama no es correcto, mide exactamente 125 CMS y para dos personas se queda escaso. Me vuelve a decir que mide 140 CMS según la normativa, le enseñó mi flexómetro y que si quiere venir a comprobarlo le demuestro que no es cierto. Está chica pierde los papeles y levantando la voz me dice que es lo que hay y que a ella le obligan a decir que miden 140 CMS y que el el resto le da exactamente igual. En fin, un trato deplorable y para no volver. Debido al escaso tiempo que tenía no pedí la hoja de reclamaciones pero totalmente ilegal vender habitaciones de matrimonio con camas del tamaño correspondiente a una persona Un desastre total, espero que las inspecciones tomen buena nota de esto.…
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