Aunque está un poco aislado, está muy bien ubicado entre Sesimbra y Cabo Espichel. Habitación grande, baño moderno y una pequeña terraza en cada habitación. El personal de recepción muy simpático y atento. Un lugar genial para desconectar.
Nuestra estancia ha estado muy por debajo de nuestras expectativas. La relación calidad-precio ha sido mala pues nos ha resultado caro para lo ofrecido. El servicio de restauración en la cena es muy lento a pesar de haber solo 2 mesas más cenando al mismo tiempo que nosotros. Estuvimos esperando alrededor de 45 minutos por un plato de pescado que fue de las pocas cosas que pudimos elegir de cena ya que no les quedaba prácticamente de nada. Además, resultó bastante caro para lo que cabe esperar en Portugal. En cuanto al servicio de limpieza nos gustaría comentar que hubo dos días de nuestra estancia en los que la habitación no estaba hecha. El primero de ellos llegamos al hotel después de comer a ls 16:30 y estaba sin limpiar; quisimos descansar un rato y luego ya no nos la limpiaron. El segundo día llegamos de la playa a las 17:45 y tampoco estaba hecha. Deberían cuidar más los detalles teniendo en cuenta que el día anterior no nos habían limpiado la habitación y ya estábamos un poco mosqueados. No deberían cometer los mismos errores ya que lo que así consiguen son clientes insatisfechos con malas experiencias y que por tanto, no volverán ni recomendarán su establecimiento a nadie. Lo mejor de nuestra estancia la amabilidad y simpatía de un señor que nos atendió en el desayuno...siempre sonriendo!!…
No recomiendo este hotel a nadie, no tiene la calidad de cuatro estrellas. Los muebles estaban rotos y arañados, el baño en comparación con la habitación era minúsculo. Le hace falta una buena reforma de mobiliario urgente. La situación del hotel estaba muy alejado de todo y por la mañana con luz bien, pero por la noche con niebla por esas carreteras daba miedo. Creo que tienes mejores opciones por la zona y a precio más económico.
Si te gustan los lugares tranquilos y apartados de todo, este es tu hotel. Se respira paz y tranquilidad desde que pisas este lugar. Eso sí, esto también implica que te toca hacer unos kilómetros para salir a cenar, puesto que no tienen servicio de restaurante. Las habitaciones están bastante nuevas y todo está bastante limpio. Hay una puesta de sol preciosa que se puede apreciar desde la terraza de alguna de las habitaciones. En la planta baja tiene un pequeño jacuzzi, que no spa, que puedes reservar durante 30 min por habitación. Desde mi punto de vista, la decoración es algo fría y además tiene demasiada luz como para conseguir un ambiente relajado. El desayuno es correcto, y el restaurante dispone de unas vistas muy buenas. El camarero que nos atendió fue muy amable. Deberían poner zumo aunque fuese de paquete, porque era agua con polvos. …
El hotel muy cómodo, las habitaciones espaciosas, y muy limipias que dan casi todas a la alberca, buen desayuno bufet, y con una vista muy buena, ya que pouede llegar a verse hasta Lisboa. El servicio es bueno, es un lugar que en Sesimbra, vale la pena.
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