Sao Lourenço do Berrocal és una finca rural en entorno maravilloso, perfectamente conservada y restaurado por uno de los arquitectos top portugueses. Todo tipo de detalles lujosos expuestos de la manera más simple
Que difícil es encontrar la perfección y el amor por el mimo al detalle, pero quizás en este lugar “ diferente” se den esa mezcla improbable de cuidado de todos los pequeños detalles, que hacen un hotel/restaurante/viñedo algo grande! Pues es así, desde nuestra llegada, sentimos que estábamos llegando a un lugar donde nada estaba dejado al azahar. Lo primero que te sorprende son las enormes dimensiones de todo, el terreno, los edificios, las habitaciones!!! ( que difícil nos va a ser volver a los metros estándares de las ciudades ). Si a eso le sumas, la extrema impoluta de cada espacio, la simpatía de todos los trabajadores, la elegancia con l que han sabido mantener la decoración de la zona, adaptándose a la actualidad de forma natural. Esas piscinas, ese paseo en bici con un atardecer de película, esa cama extra King size, las toallas, los jabones, los albornoces, el aceite!!! Todo es de una calidad extrema, que me hace puntuar este hotel con un 9,5 que para mi es lo más cercano a estar todo perfecto. Quizás les falte un poco de personal en el restaurante de noche, sellar un poco mejor la ducha ( madre mía que alegria de presión ), y poco más, porque todo está perfecto, y se encargan de hacerte recordar que aquí estás para disfrutar y ser atendido! Muy muy muy bien!!! Entre la campiña francesa, el monocle inglés( esas casas, esas maderas, esos tejidos... te dan ganas de llevártelos todos, y de hecho te dan opción en una tienda súper cool donde eso si, los precios son extremadamente caros. Dejando claro, que ellos saben lo que tienen y el tipo de clientes que tienen... ) En definitiva un sueño hecho realidad. Eso si, un sueño caliente, porque es una zona con mucho calor y muy seca en agosto!! La felicidad era esto!…
Nos lo recomendaron y no nos defraudó. Ambiente estupendo, comida bien elaborada a un precio razonable. Un marco 5*. Y atendidos de forma increíble. Un diez. Buen complemento de nuestra visita a Monsaraz.
Está muy bien cuidado, es ideal para alquilar una casita y pasar unos días con los niños. Estas casas están muy bien equipadas con buena cocina, salón y buenos cuartos de dormir. Alrededor del hotel también hay excursiones divertidas y en verano la piscina es grande y muy agradable.…
Hemos estado en un apartamento con dos habitaciones, el hotel és precioso, el personal atento, el desayuno muy cuidado, habitacion de juego para niños, se pueden coger prestadas bicicletas del hotel. La estancia muy bien en general, lo unico que el hotel es muy grande y las distancias son largas y nosotros con niños de 2 y 3 años no es lo más practico. Pero la comodidad y el relax lo han compensado.…
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