Estaba a punto de ponerle un tres, porque no funcionaba el wifi y no fueron capaces de arreglarlo en todo el día, pero supongo que es coyuntural y no puede servir para calificarlo. Es una casa del pueblo con todo su encanto (y sin ascensor, claro). La ubicación es excelente, al lado del castillo, que es la atracción de Marvao, un pueblo precioso, por otra parte, que vale la pena visitar. La habitación muy buena para el tipo de alojamiento, con jakuzzi, albornoz, y balcón a la calle (porque la pedimos así). Hay varios tipos de habitación y conviene elegir bien porque por poca diferencia de precio puede cambiar bastante. El desayuno, correcto. El trato amistoso. Una buena opción en este pueblo.Más
- Wi-Fi gratis
- Estacionamiento gratis






