Fin de semana con niños y la verdad que no nos ha defraudado después de leer otras opiniones. A la llegada nos dieron la habitación antes de la hora sin ningún problema. Las habitaciones y el baño muy limpias y cuidadas al detalle. No funcionaba un radiador y enseguida en chico nos lo solucionó. El personal es súper amable y servicial. El desayuno muy completo, rico y con buenos productos. Se aparca muy bien en la explanada que hay al lado del hotel. Por decir algo a mejorar; estábamos en la planta baja y se oía andar y hablar a los de arriba.
- Wi-Fi gratis
- Estacionamiento gratis



