Un pueblecitos con sus casas blancas, sus calles de piedra y su castillo de cuento. Me sentí como una princesa. Las murallas contienen todo este pequeño espacio. Las montañas desde el balcón del dormitorio y las puestas de sol: increíbles.el hotel, todos los detalles muy cuidados y el personal, muy amable.totalmente recomendable.
- Wi-Fi gratis
- Estacionamiento gratis

