Es una antigua casa restaurada con 9 habitaciones. Nuestra habitación tenía unas hermosas vistas de la sierra, una decoración que invitaba al descanso y un rico aroma a lavanda. Todo tan confortable y alejado de los grandes establecimientos despersonalizados. Las dos señoras que atienden son encantadoras y procuran la comodidad de los huéspedes durante la estancia. El desayuno muy rico.
- Wi-Fi gratis
- Estacionamiento gratis

